Tratamiento trastornos alimenticios

Clínica Dr. Mallent reúne un equipo profesional dedicado a tratar trastornos alimenticios. En España, alrededor de un 30 % de los adolescentes presentan riesgos de acabar padeciendo un trastorno de conducta alimentaria. La anorexia y la bulimia son dos problemas muy importantes en nuestro país. Detectar a tiempo las señales, ayudará en su tratamiento y evitará consecuencias más graves. Por eso, la labor del entorno más cercano es tan importante para personas, habitualmente en muy temprana edad, que puedan estar sufriendo bulimia o anorexia.

Diferencias entre anorexia y bulimia

Para darse cuenta, hay que atender a una diferencia principal entre bulimia y anorexia. Y se basa en el comportamiento que mantiene la persona en cuestión con respecto a las comidas. Las personas con bulimia suelen mostrar señales antagónicas: desde largas épocas con dietas muy estrictas hasta hacer atracones de comida con alto valor calórico, seguidos de sentimiento de culpa e inducción al vómito. Su comportamiento ante la comida, es como un vaivén, sufriendo cambios drásticos en sus ganas de comer.

En cuanto a las personas con anorexia, no se inducen el vómito, ya que su actitud frente a la restricción de alimentos es constante. Subir de peso representa un verdadero drama. Hasta tal punto, que se altera la percepción de la propia imagen, pudiendo sentirse como personas que tienen obesidad, estando extremadamente delgadas. Aunque sí es importante especificar que pueden aparecer episodios de atracones en pacientes con anorexia, algo parecido a lo que sucede en los casos de bulimia, eso sí de manera menos frecuente.

Anorexia nerviosa

La anorexia es uno de los trastornos de alimentación más graves que existen. En los casos patológicos más graves, puede derivar en conductas suicidas. ¿Cómo tratar la anorexia? ¿Cuáles son sus causas y factores de riesgo habituales? Lo primero es detectar los síntomas cuanto antes y acudir a un especialista médico en trastornos de alimentación.

Síntomas

Aparecen por la inanición. Y no son solamente síntomas físicos, sino también problemas de salud mental (depresión y ansiedad, frecuentemente), más allá de la habitual percepción distorsionada del propio peso y la imagen corporal, que va ligado al miedo exagerado a engordar. A nivel físico, los problemas asociados que pueden aparecer por la anorexia son casi innumerables. Pérdida de peso excesiva, aspecto delgado, fatiga constante, mareos (incluso con desmayos), presión arterial baja o cabello con aspecto menos saludable (más fino e inconsistente). Pueden aparecer otros síntomas como ritmo cardiaco irregular, deshidratación, estreñimiento y dolores abdominales o ausencia de menstruación.

Causas y factores de riesgo

¿Hay riesgos de tener anorexia si nos enfrentamos a ciertas situaciones? ¿Puede influirnos que nuestra madre, por ejemplo, haya tenido anorexia? Existen orígenes genéticos en pacientes cuyos padres hayan tenido este trastorno alimenticio. Sin ser decisivo, incrementa el riesgo. También el pasar hambre de forma habitual o realizar dietas excesivas, ya que estos hábitos alimenticios acaban influyendo sobre el cerebro, produciendo cambios a diversos niveles. Precisamente, ciertos cambios o pérdidas en nuestra vida, también constituyen un factor de riesgo, como la muerte de un ser querido o finalizar una relación amorosa.

Bulimia nerviosa

El otro trastorno alimentario, igualmente grave y, en ocasiones, muy traicionero y difícil de detectar para el entorno de la persona que sufre la enfermedad. Estos son algunos de los síntomas, causas y factores de riesgo que más suelen repetirse.

Síntomas

Muchos pueden confundirse con anorexia, pero ya hemos explicado las principales diferencias a nivel de actitud frente a la comida. Lo principal: atender a la ingesta excesiva de alimentos en espacios cortos de tiempo y si, tras esas ingestas, se fuerza el vómito. Se presentan síntomas psicológicos como la preocupación por la forma del cuerpo y el peso, sentimientos de culpa o miedo constante que deriva en conductas restrictivas temporales (excesivo ejercicio físico y dietas desmesuradas). En cuanto a los síntomas físicos que se pueden evidenciar están el uso de laxantes, enemas o diuréticos, ayunos constantes tras atracones o el gusto por productos dietéticos con el objetivo de bajar de peso.

Causas y factores de riesgo

Similares a los de la anorexia. Pueden aparecer causas genéticas o biológicas, una dieta poco saludable y con diversas carencias alimentarias o problemas de salud emocional, como trastornos de ansiedad y depresión. La bulimia incluso puede estar ligada al consumo de sustancias. También pueden aparecer problemas de adaptación al entorno social. El desencadenante de los atracones suele darse ante situaciones de estrés, sentimientos de vacío o ante todo tipo de emociones negativas.

Tratar trastornos alimenticios en Valencia

La terapia cognitivo-conductual se utiliza para tratar la parte mental de trastornos de alimentación como la anorexia nerviosa o la bulimia nerviosa. Pero, ¿y el resto? Será importante crear rutinas de alimentación adaptadas a la situación para incrementar exponencialmente el peso, hasta llegar al peso saludable. Sin olvidar otros buenos hábitos, como una actividad física acorde a la propia condición y a la ingesta de calorías, o una buena higiene en cuanto a las horas de sueño.