Cirugía bariátrica

¿Qué es la cirugía bariátrica? ¿Cómo puede ayudar a pacientes a mejorar su calidad de vida? Desde Clínica Mallent ofrecemos más información sobre los distintos tratamientos de cirugía bariátrica y nos ponemos a su disposición para una consulta médica.

La cirugía bariátrica, además de la pérdida de peso rápida y significativa, tiene como objetivo prevenir, mejorar o curar afecciones o enfermedades que pueden estar ligadas a la obesidad. Por ejemplo, la insuficiencia respiratoria, el asma, la insuficiencia cardiaca, equilibrar la presión arterial (hipertensión), diabetes o el colesterol alto, además de algunos problemas psicológicos y enfermedades mentales como ansiedad, estrés o depresión.

¿Para qué pacientes puede recomendarse?

También conocida como cirugía de obesidad mórbida, esto nos da una idea de qué pacientes pueden requerir de una intervención de cirugía bariátrica. Sin embargo, es importante recalcar que no todos los pacientes con obesidad deben seguir un tratamiento de estas características. Existen otros factores que pueden ir asociados, pero nos fijaremos en el Índice de Masa Corporal en primera instancia y si existen comorbilidad o enfermedades asociadas.

  • IMC igual ou superior a 50 kg/m²;
  • IMC igual ou superior a 40 kg/m², sin comorbilidades asociadas;
  • IMC igual ou superior a 35 kg/m² y la presencia de 1 o más comorbilidades asociadas

Tipos de cirugía bariátrica

Presentamos los distintos tipos de cirugía bariátrica y los métodos que se utilizan. La elección de una u otra deberá consultarse con el cirujano. Se sopesarán distintos factores, además de las condiciones médicas y físicas de cada individuo. Desde nuestra clínica médica, nuestros especialistas cirujanos y nutricionistas te ofrecerán su opinión tras una primera visita, sin compromiso. Los tipos de cirugía bariátrica habituales son: 

Banda gástrica

La banda gástrica ajustable (y reversible) consiste en una técnica restrictiva que reduce el tamaño del estómago del paciente. Muy poco invasiva, se basa en la colocación de una banda de silicona rodeando al estómago con una especie de compartimento que tiene el objetivo de que los alimentos pasen más lentamente al resto del estómago, mejorando el proceso de ingestión y aumentando la sensación de saciedad.

Bypass gástrico

El bypass gástrico es una cirugía invasiva, ya que se extrae una gran parte del estómago, dejando el resto del estómago en una capacidad de unos 30 mL para conectar con el intestino delgado. Una intervención quirúrgica con buenos resultados si queremos bajar de peso rápidamente (hasta un 70% de grasa en poco tiempo), si bien es cierto que tiene riesgos mayores y una lenta recuperación.

Manga gástrica

Una técnica menos efectiva para bajar peso, ya que no se pierde tanto, pero también con menos riesgos y menos invasiva, ya que a pesar de que sí se extrae una parte del estómago para reducir su tamaño, se mantienen las conexiones naturales de todo el aparato digestivo y, en particular, la que se modifica en el caso del bypass gástrico, la del estómago al intestino.

Derivación biliopancreática

También conocida como cruce duodenal. Es una combinación de otras dos técnicas: el tubo gástrico, y el bypass biliopancreático. Menos frecuente. Consiste en que el estómago adquiera forma de tubo tras la intervención, retirando una parte del intestino delgado. De esta manera, se reduce la absorción de alimentos (nutrientes) y, por ende, las calorías que llegan a nuestro organismo. No creemos que sea aconsejable en la gran mayoría de los casos, a pesar de sus eficaces resultados. ¿Por qué? Pues porque puede causar deficiencias nutricionales y exigirá un seguimiento habitual y riguroso por parte de un nutricionista.

El balón gástrico

El balón gástrico o balón intragástrico es un tratamiento relativamente moderno y que cada vez se aplica con mayor asiduidad en pacientes con obesidad. Consiste en reducir el tamaño del estómago, pero es una reducción temporal, ya que al medio año se vuelve a extraer el balón de silicona. El tratamiento no acabará aquí, ya que los pacientes deben adquirir ciertas rutinas para un mejor estilo de vida, con ejercicio físico y buenos hábitos alimenticios, no solamente en cuanto a dieta saludable, sino en la forma que realizamos la ingesta y otras cuestiones que ayuden a una mejor absorción de alimentos, posibilitando, a largo plazo, que nuestro metabolismo se adapte por sí solo a la nueva situación. Esta será la manera de mantener resultados en el tiempo.